Institucional

06.04.2012

LAS PÉRDIDAS ECONÓMICAS QUE DEJÓ EL TEMPORAL OBLIGA A REPLANTEAR FONDOS COMPENSATORIOS

El costo promedio de las pérdidas llega a $22.000 por PYME comercial afectada. Son centenares de empresas principalmente de Buenos Aires y el Conurbano, las que sufrieron daños


Cientos de comercios e industrias de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense fueron nuevamente afectados por el fuerte temporal que se abatió en la noche del 4 de abril.

Es el segundo desastre climático del año, que deja pérdidas económicas que entre daños sobre las instalaciones y pérdidas de mercadería promedian los $22.000 por empresa comercial afectada. En el sector industrial las pérdidas son aún mayores a la cifra mencionada. A su vez, independientemente del impacto directo que generaron las voladuras de techos y carteles, las roturas de vidrios, los cortes de luz y las inundaciones, el día después tuvo otra complicación: los niveles de ausentismo de personal alcanzaron hasta el 60% en algunos comercios e industrias, como consecuencia de los anegamientos en calles y barrios que provocaron las inundaciones y tras lo cual muchos empleados no pudieron concurrir a sus lugares de trabajo. 

La situación en que quedaron muchísimas empresas es dramática. Pero no es la primera vez. Eventos con consecuencias de este tipo se repiten al menos 2 o 3 veces al año sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, donde las empresas deben soportar pérdidas cuantiosas por las inclemencias climáticas.

Algunas de las consecuencias sobre industrias y comercios en esta oportunidad fueron:

  • Los cortes de luz en localidades como Morón, Moreno, Quilmes, Sarandí, Avellaneda, Lanús o San Justo duraron hasta 15 horas y mantuvieron paralizadas la producción en muchas industrias de la zona. A su vez, el corte abrupto generó pérdidas en el proceso de producción que se realizaba al momento del corte.
  • En casi todo el conurbano y en La Plata y sus alrededores, hubo roturas de vidrios y voladuras de techos de chapas en galpones que, además del costo que implica su reparación, generaron pérdidas de mercadería expuesta al agua y el viento y gastos extras en personal de seguridad para evitar robos hasta su reparación.
  • Hubo roturas de transformadores y otros sistemas industriales, paralizando completamente la industria hasta su reparación, que como mínimo demora 48hs.
  • En la Ciudad de Buenos Aires hubo inundaciones, roturas de vidrios, voladuras de techos y daños por la caída de árboles en barrios como Palermo, Belgrano, Barracas, Flores, San Telmo, Constitución y Mataderos, entre otros, que generaron pérdidas cuantiosas de mercadería.
  • Un recorrido por la avenida Juan Bautista Alberdi, exhibe comercios con sus fachadas y marquesinas caídas sobre la vía pública y vidrieras destrozadas, así como techos metálicos destruidos.
  • En barrios como Mataderos y Constitución, muchas industrias y comercios de la zona vieron volar sus techos, inundar sus instalaciones y perder buena parte de su mercadería.

Los casos de un suceso que se repite una y otra vez y donde nadie responde por las pérdidas, son innumerables. En función de esta realidad que nos convoca a todos los empresarios, desde CAME solicitamos:

1- Modificar la normativa de la Ciudad de Buenos Aires y en lugar de subsidios para inundaciones establecer un sistema de indemnizaciones para las PYMES afectadas, con cobro dentro de los 60 días de presentado los papeles.

2- Preparar un proyecto de Ley para la creación de un Fondo de Reparación de comercios e industrias pyme afectadas por catástrofes climáticas.

Buenos Aires, 5 de abril de 2012.

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